Un cocotal, sesenta llaves y una reforma a la vista
Siete tipologías vendibles hoy y fases que siguen abriendo villas hasta llegar a 137 unidades. Preferimos contarlo a que se note.
Aquí no hay nada más alto que una palmera
El hotel está trazado en bloques sueltos dentro de un cocotal que estaba antes que él, unidos por caminos de ladrillo y por un buggy que va y viene. Las villas con frente de mar están en los bloques 1 y 3; las habitaciones y las dos Junior Suite, en el 5, el que abrió en febrero de 2026.
Lo demás son zonas comunes: recepción, la piscina principal, el Pool Bar, el Faifo, el Sport Bar, el gimnasio, el Bamboo Spa, el huerto y la bajada a la arena. Al fondo, lejos del mar, se están levantando dos bloques más de villas. Preferimos decirlo a que te lo encuentres: este es un resort a medio crecer, y parte de por qué la playa sigue teniendo este aspecto es que todavía no ha llegado todo el mundo.
Cómo se ha llegado hasta aquí
Un resort en plena transformación, con una playa que aún no ha descubierto todo el mundo. No hay motivo para disimular la reforma: es parte de por qué el hotel está donde está.
Hasta 2024
El hotel ya funcionaba en esta misma playa, bajo otra marca. El trazado, los techos de teja y los jardines crecidos vienen de entonces. El nombre, no.
Febrero de 2026
Abre el Bloque 5: veinte unidades más, entre habitaciones y Junior Suite. Es el bloque de patio interior, el que no mira al mar, y es lo que llevó al hotel hasta las sesenta llaves.
2026
El hotel pasa a llamarse MONEA Le Belhamy Beach Resort. Lo que cambia es el nombre: el trazado, los techos de teja y el cocotal se quedan donde estaban, y el acceso a la playa también.
Ahora
Las fases 4 y 5 abren villas nuevas por tandas, hasta un objetivo de 137 unidades. Mientras tanto se vende lo que está terminado, que hoy son sesenta llaves en siete tipologías.
La sombra es la instalación
En los meses secos esta costa hace un calor que te decide el día, y lo que hace el mediodía habitable no es el aire acondicionado: son las palmeras. Hamacas entre los troncos, caminos de ladrillo que se mantienen frescos y una pérgola de bambú sobre el agua.
Los huéspedes lo escriben luego, y casi siempre en el mismo orden: lo tranquilo que es, el trato del personal y el spa. Esas tres cosas vuelven reseña tras reseña, y describen bastante bien en qué es bueno este hotel.
La parte práctica
¿Cuál es la mejor época para venir?
El hotel abre todo el año. El centro de Vietnam tiene estación seca y estación de lluvias, y aquí la diferencia pesa más que en las playas del sur. Dinos tus fechas antes de reservar y te contamos con honestidad cómo está la costa esa semana.
¿Qué idiomas se hablan en el hotel?
El hotel trabaja en inglés y vietnamita: inglés con el huésped internacional, vietnamita con el equipo y el mercado local. Las cartas del restaurante y del spa están en los dos idiomas.
La playa que aún nadie te ha contado
Dinos qué fechas manejas y te decimos qué hay abierto, qué villa encaja y qué se está levantando al lado. Sin sorpresas en el check-in.